Con el calor del verano, es más importante que nunca prestar atención a cómo transportamos y almacenamos los alimentos frescos. Si quieres disfrutar al máximo de productos naturales como los guacamoles, gazpachos o salmorejos de Caña Nature, mantener la cadena de frío es clave para conservar su sabor, textura y seguridad alimentaria.
Raquel Cabrera, Responsable de Calidad, Seguridad Alimentaria y Medio Ambiente en Caña Nature, nos comparte algunos consejos sencillos y eficaces para no romper la cadena de frío durante tus compras y desplazamientos.
1. Haz la compra fría al final
Uno de los errores más comunes al hacer la compra es empezar por los productos refrigerados o congelados. En verano, esto puede suponer que pasen más de 30 o 40 minutos fuera de refrigeración, lo que rompe la cadena de frío y puede afectar tanto a su seguridad como a su textura o sabor.
¿La solución? Organiza tu recorrido por el supermercado de forma que los productos fríos los reúnas justo antes de pasar por caja. Esto aplica especialmente a alimentos como lácteos, carnes, pescados, guacamoles o gazpachos naturales como los de Caña Nature, que deben mantenerse en frío constante.
Además, si haces la compra en horas de más calor, lleva contigo una bolsa térmica vacía desde casa para meter los productos fríos en cuanto los cojas.
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Usa bolsas térmicas o neveras portátiles
Siempre que sea posible, transporta tus productos fríos en bolsas isotérmicas o neveras portátiles.
Esto es especialmente importante si el trayecto a casa dura más de 30 minutos o si vas a hacer más paradas.
Un consejo extra: “Introduce placas de hielo reutilizables o botellas congeladas para alargar la conservación”, recomienda Raquel Cabrera.
3. Organiza bien los productos en la bolsa
Una vez tengas tus productos refrigerados y congelados, es fundamental cómo los colocas en la bolsa térmica o nevera portátil. No se trata solo de meterlo todo y cerrar: una buena organización ayuda a conservar la temperatura más tiempo y de forma más eficiente.
Agrupa los productos por tipo de temperatura:
- ❄️ Refrigerados con refrigerados (como gazpachos, guacamoles, salmorejos, yogures o embutidos)
- 🧊 Congelados con congelados (como helados, verduras congeladas, pescados o carnes)
¿Por qué es importante?
Porque cada grupo mantiene su propio nivel de frío. Si mezclas alimentos a distintas temperaturas, los más fríos pueden perder parte de su efecto refrigerante al entrar en contacto con productos más templados, lo que acelera el deterioro de ambos.
Además, si usas acumuladores de frío o botellas congeladas, colócalos repartidos entre los productos, especialmente entre los congelados, para crear una especie de “microclima frío” dentro de la bolsa.
4. Cuidado con el coche
Evita dejar la compra en el coche, especialmente si está al sol.
Lo ideal es ir directamente a casa y guardar cuanto antes los productos que requieren frío.
Y si estás de viaje:
- Coloca la nevera en la parte más fresca del vehículo (nunca en el maletero caliente).
- Conecta el aire acondicionado si es posible para mantener una temperatura estable durante el trayecto.
5. Al llegar a casa, guarda primero lo que necesita frío
Una vez llegues a casa después de hacer la compra, no te entretengas en otras tareas. Lo primero que debes hacer es refrigerar o congelar inmediatamente los productos que lo necesiten.
Retrasar este paso, aunque sean solo 15 o 20 minutos, puede ser suficiente para que algunos alimentos pierdan sus propiedades, favoreciendo el desarrollo de microorganismos que alteren su seguridad y calidad.
Ten la nevera organizada de antemano para que puedas guardar los productos fríos de forma rápida y eficiente, sin dejar la puerta abierta durante mucho tiempo. Si vas a congelar algo, asegúrate de que lo haces cuanto antes para mantener su textura y valor nutricional.
6. Cuida el uso del frigorífico
Una vez en casa, el buen uso del frigorífico es clave para seguir manteniendo la cadena de frío. Como recuerda Raquel Cabrera, Responsable de Calidad, Seguridad Alimentaria y Medio Ambiente en Caña Nature: “Cierra bien la puerta del frigorífico y evita abrirla continuamente, sobre todo en verano, cuando la temperatura ambiente es más alta”.
Cada vez que abrimos la puerta del frigo, entra aire caliente del exterior, lo que obliga al motor a trabajar más para recuperar la temperatura óptima. Si esto ocurre repetidamente, pueden generarse fluctuaciones térmicas que afectan negativamente a los alimentos más sensibles. Os dejamos algunos consejos extra:
- No sobrecargues el frigorífico, así el aire frío circulará mejor.
- Verifica que la temperatura esté ajustada entre 1 °C y 8 °C para la zona de refrigeración.
- Guarda los productos más delicados en las zonas más frías (normalmente la parte inferior o los cajones específicos).
Mantener la cadena de frío es un gesto pequeño que marca una gran diferencia en la seguridad y calidad de los alimentos, especialmente en los meses más calurosos.
En Caña Nature, donde trabajamos con productos 100% naturales y sin aditivos, cuidamos mucho el estado de nuestros productos para que los consumas en perfecto estado.
Sigue estos consejos y este verano disfruta de nuestros productos con total tranquilidad… estés donde estés. Y ya sabes, si tienes alguna duda, estamos a tu lado para resolverla. ¡Feliz verano!



